Llega el citatorio o la notificación y la reacción típica del patrón oscila entre dos extremos igual de caros: el pánico (“ofrécele lo que pida”) y la soberbia (“que demande, no le debo nada”). Ninguno de los dos es una estrategia.
Lo que hagas en los primeros días define el costo final del asunto. Esta guía patronal te explica cómo funciona hoy el proceso con la conciliación obligatoria, qué documentos reunir de inmediato y las decisiones que debes tomar con números en la mano, no con el estómago.
Regla número uno: no lo ignores
Ignorar un citatorio o una demanda es el error más caro de todos. No comparecer a la conciliación tiene consecuencias y solo acelera el camino al juicio en tu contra; y no contestar una demanda a tiempo puede tener por admitidos los hechos que afirma el trabajador. En laboral, el silencio del patrón se paga completo. Agenda el asunto el mismo día que recibas el documento.
Reúne tu expediente de defensa (hoy, no la próxima semana)
- Contrato individual de trabajo firmado.
- Recibos de nómina timbrados (CFDI) del periodo reclamado.
- Controles de asistencia y de jornada.
- Actas administrativas e incidencias del trabajador.
- Aviso de rescisión y su acuse, si hubo despido justificado.
- Renuncia o convenio, si la relación terminó así.
- Finiquito firmado y comprobantes de pago.
- Altas, bajas y movimientos ante el IMSS.
Ese expediente es tu defensa: en materia laboral, buena parte de la carga de la prueba recae en el patrón. Lo que no puedas probar con documentos, para el tribunal simplemente no existe. Y una advertencia seria: jamás “fabriques” documentos con fechas retroactivas se detecta, destruye tu credibilidad completa y puede traerte consecuencias peores que perder el juicio.

La conciliación: tu mejor oportunidad, si llegas preparado
La audiencia de conciliación no es un trámite molesto: es la única etapa donde puedes cerrar el asunto rápido, con descuento y con certeza. Un convenio celebrado y ratificado correctamente adquiere fuerza definitiva y pone fin al conflicto. Pero para negociar bien necesitas llegar con dos cosas: tu expediente evaluado y tu contingencia cuantificada cuánto te costaría realmente perder el juicio. Sin ese número, o pagas de más por miedo, o rechazas un buen acuerdo por orgullo.
¿Conciliar o litigar? Se decide con números
La decisión correcta compara tres cosas: la solidez de tu expediente (¿puedes probar tu versión?), el monto real de la contingencia (indemnización, salarios caídos con su tope, primas y proporcionales) y el costo del litigio en tiempo y dinero. A veces conviene convenir en la primera audiencia; a veces conviene defender hasta la sentencia. Como abogados y contadores, hacemos ese análisis costo-beneficio antes de que pongas un peso sobre la mesa.
Los errores de los primeros días
- Ignorar el citatorio o dejar vencer el plazo de contestación.
- Llamar al trabajador para “arreglarlo” con presiones o promesas verbales.
- Ofrecer cantidades por pánico, sin cuantificar la contingencia.
- Fabricar o alterar documentos del expediente.
- Llegar a la conciliación sin abogado y sin números.
- Despedir o presionar a los compañeros testigos del caso.
Preguntas frecuentes
Tiene consecuencias y acelera el camino del trabajador al juicio, perdiendo tú la mejor oportunidad de cerrar el asunto en términos razonables. Comparece siempre, preparado y asesorado.
Los plazos ante el tribunal son breves y fatales; dejarlos vencer puede tener por admitidos los hechos de la demanda. En cuanto recibas la notificación, ese mismo día debe empezar a prepararse la contestación.
Sí, y suele ser el mejor escenario: un convenio ratificado da certeza y pone fin al conflicto. La clave es llegar con tu contingencia cuantificada para negociar con criterio.
Un convenio bien elaborado y ratificado adquiere fuerza definitiva sobre lo pactado. Por eso importa tanto su redacción: un convenio mal hecho deja puertas abiertas.
No por sí solo: necesitas probar tu versión con documentos. En laboral, gran parte de la carga probatoria es del patrón. Tu expediente vale más que tu indignación.
Los primeros días deciden el costo final
Una demanda laboral bien manejada desde el día uno cuesta una fracción de una mal atendida. En Cano & Asociados revisamos lo que te notificaron, armamos tu expediente, cuantificamos tu contingencia real y te representamos en la conciliación y el juicio para pagar lo justo, no lo que el miedo dicte. Si ya te llegó el citatorio, el plazo corre: contáctanos hoy.

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